Centros de acopio
En Fundación Luna, creemos firmemente que cada gesto de apoyo puede marcar una diferencia profunda en la vida de las niñas, niños y jóvenes que atendemos. Por eso, nuestros centros de acopio se han convertido en una de las actividades más importantes y significativas que realizamos durante el año. Son espacios donde la solidaridad se convierte en acción y donde la comunidad se une para construir un futuro más digno para quienes más lo necesitan.
Un espacio donde la ayuda toma forma
Los centros de acopio funcionan como puntos de recolección donde recibimos donativos que cubren necesidades esenciales: alimentos no perecederos, artículos de higiene personal, ropa, pañales, útiles escolares y otros insumos que apoyan la vida diaria en las casas cuna y hogares que acompañamos.
Cada artículo donado representa una caricia, un alivio y un mensaje claro: no están solos. Para los niños, esto se traduce en bienestar, seguridad y cuidado constante.
Una actividad que fortalece a la comunidad
Más que un simple punto de entrega, nuestros centros de acopio se han convertido en espacios de encuentro y colaboración. Familias, voluntarios, empresas, escuelas y vecinos participan, demostrando que la empatía puede mover montañas cuando se trabaja juntos.
Cada jornada es también una oportunidad para sensibilizar sobre la situación de los niños en estado de vulnerabilidad y para fomentar una cultura de responsabilidad social que impacta más allá del momento de donar.
Un esfuerzo constante a lo largo del año
Aunque intensificamos la actividad en épocas específicas como inicio de clases, invierno o fechas especiales, nuestros centros de acopio están activos durante todo el año. Gracias a ello, podemos asegurar que los hogares con los que colaboramos cuenten con recursos suficientes para ofrecer una vida digna y estable a los menores bajo su cuidado.
Mantener estos centros en funcionamiento requiere compromiso continuo, organización y la participación voluntaria de quienes creen en nuestra misión. Cada caja clasificada, cada donativo recibido y cada mano que ayuda suma a un bienestar colectivo.
El impacto real de tu donación
Detrás de cada aportación hay historias reales:
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Una niña que puede ir a la escuela con útiles nuevos.
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Un bebé que tiene pañales suficientes para estar cómodo.
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Un adolescente que recibe productos de higiene que fortalecen su autoestima.
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Una familia o casa hogar que respira un poco más tranquila gracias a la ayuda recibida.
Tu colaboración no solo llena un almacén; llena vidas de esperanza.
Una invitación abierta a ser parte del cambio
Los centros de acopio existen gracias al corazón de quienes deciden involucrarse. Abrimos nuestras puertas a todos aquellos que quieran aportar, por pequeño que sea el gesto. Cada donativo, cada visita y cada palabra compartida fortalece esta red de apoyo que construimos día a día.
En Fundación Luna, los centros de acopio representan más que una actividad: son una muestra viva de la solidaridad que une a nuestra comunidad y un recordatorio de que, cuando actuamos juntos, podemos transformar la realidad de muchos niños y niñas.